jueves, 15 de mayo de 2008
Amor, Enamoramiento, Feniletilamina, Dopamina, Mi Dosis de Narcoticos...
Las nuevas teorías sobre la neuroquímica establecen que el motor del amor es el cerebro, que su combustible está en el hipotálamo y que el amor es una actividad muy compleja realizada por este motor.
Cuando nos enamoramos, muchas cosas ocurren en nuestro cerebro.
Lo primero, es que produce y dispara una sustancia que lo hace “oficial”, entonces, el verdadero enamoramiento parece ser que sobreviene cuando se produce en el cerebro la FENILETILAMINA, compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas.
Al inundarse el cerebro de Feniletilamina, se promueve la producción y la secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer). Una vez que estas dos están en plena actividad, provocan que se nos acelere el pulso, nos salte el corazón y aparezcan mariposas en el estómago.
Posteriormente comienza la producción de norepinefrina, que nos hace sentir los síntomas del amor en pleno: la ansiedad, la falta de apetito, los nervios y oxiticina, que, además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser un mensajero químico del deseo sexual.
Toda esta maquinaria echada a andar, también moviliza las estructuras de nuestro cerebro que tienen que ver con el sistema de recompensas, o sea, aquella que es la responsable de las estrategias que cada persona implementa para conquistar a alguien, o dejarse conquistar.
Comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado. Estos compuestos combinados hacen que los enamorados puedan permanecer horas haciendo el amor y noches enteras conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño.
Cuando estamos en la fase del enamoramiento, producimos endorfinas, la señal de que el amor llegó, la endorfina es la hormona de la felicidad y también se produce cuando comemos chocolate o hacemos ejercicio.
Pero, en el amor, hay fases y en cada una de ellas el cerebro se comporta de manera distinta.
Es una ironía que algo que nos quita autonomía, que los padecimientos y goces del amor se escondan, en esa telaraña de redes e de impulsos eléctricos que llamamos sistema nervioso autónomo.
En ese sistema, todo es impulso y oleaje químico. Aquí se asientan el miedo, el orgullo, los celos, el ardor y el enamoramiento.
A través de nervios microscópicos, los impulsos se transmiten a todos los capilares, folículos pilosos y glándulas sudoríparas del cuerpo. El suave músculo intestinal, las glándulas lacrimales, la vejiga y los genitales, el organismo entero está sometido al bombardeo que parte de este arco vibrante de nudos y cuerdas. Las órdenes se suceden a velocidades de vértigo: ¡constricción!, ¡dilatación!, ¡secreción!, ¡erección! Todo es urgente, efervescente, impelente... Aquí no manda el intelecto ni la fuerza de voluntad. Es el reino del siento-luego-existo, de la carne, las atracciones y repulsiones primarias..., el territorio donde la razón es una intrusa.
El affaire de la feniletilamina con el amor se inició con la teoría propuesta por los médicos Donald F. Klein y Michael Lebowitz del Instituto Psiquiátrico de Nueva York, que sugirieron que el cerebro de una persona enamorada contenía grandes cantidades de feniletilamina y que sería la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos cuando estamos enamorados.
Sospecharon de su existencia mientras realizaban un estudio con pacientes aquejados "de mal de amor", una depresión psíquica causada por una desilusión amorosa. Les llamó la atención la compulsiva tendencia de estas personas a devorar grandes cantidades de chocolate, un alimento especialmente rico en feniletilamina por lo que dedujeron que su adicción debía ser una especie de automedicación para combatir el síndrome de abstinencia causado por la falta de esa sustancia. Según su hipótesis el, por ellos llamado, centro de placer del cerebro comienza a producir feniletilamina a gran escala y así es como perdemos la cabeza, vemos el mundo de color de rosa y nos sentimos flotando.
Cuando uno está enamorado realmente no ve al otro como es, sino como quiere verlo. Pero, ese estado de "imbecilidad transitoria", en palabras de Ortega y Gasset, no se puede mantener bioquímicamente por mucho tiempo.
La ventaja de que el enamoramiento termine es que le abre las puertas al amor. Y si el sentimiento es real, vamos a ver a nuestra pareja como es, con sus defectos y virtudes.
Si aún así lo o la queremos, el amor nos va a dar un lapso para emprender una relación duradera en la que intervienen otras sustancias, que son la oxitocina -que es la hormona del apego- y la vasopresina -que es la hormona de la fidelidad. Ambas coinciden con la etapa de la reproducción.
La actividad de la FENILETILAMINA, perdura de 2 a 3 años, incluso a veces más, pero al final la atracción bioquímica decae. La fase de atracción no dura para siempre. La pareja, entonces, se encuentra ante una dicotomía: separarse o habituarse a manifestaciones más tibias de amor -compañerismo, afecto y tolerancia
Los expertos también dicen que el amor tiene un plazo y que si las dos partes no hace de la compañía y la comunicación un pilar, el amor se acaba, no importa lo que pase el hipotálamo entra en crisis y el amor puede mostrar su peor cara: el desamor.
Con el tiempo el organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas sustancias y toda la locura de la pasión se desvanece gradualmente, la fase de atracción no dura para siempre y comienza entonces una segunda fase que podemos denominar de pertenencia dando paso a un amor más sosegado. Se trata de un sentimiento de seguridad, comodidad y paz. Dicho estado está asociado a otra DUCHA QUÍMICA. En este caso son las endorfinas -compuestos químicos naturales de estructura similar a la de la morfina y otros opiáceos- los que confieren la sensación común de seguridad comenzando una nueva etapa, la del apego. Por ello se sufre tanto al perder al ser querido, dejamos de recibir la dosis diaria de narcóticos.
Para conservar la pareja es necesario buscar mecanismos socioculturales (grata convivencia, costumbre, intereses mutuos, etc.), hemos de luchar por que el proceso deje de ser solo químico. Si no se han establecido ligazones de intereses comunes y empatía, la pareja, tras la bajada de FEA, se sentirá cada vez menos enamorada y por ahí llegará la insatisfacción, la frustración, separación e incluso el odio.
Pero lo que también se dice es que cuando un amor acaba, otro empieza, por que nuestro cerebro está programado para enamorarse una y otra… y otra… y otra… y otra… y otra vez.
lunes, 5 de mayo de 2008
Recuerdas? . . .
Una amiga se encargo de mandarme esto . . . y yo me tome el trabajo de pasarlo aquí por que se que alguien se lo va a encontrar y se va a reír en solo pensar como era su juego preferido... Faltan un par o mas bien extensiones de todo eso .... como las americanas o las francesas :D Ya me entenderán.
Te acuerdas de...aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban
Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple...'No se vale' o ¡TAPO!.
que me dices de .... TINTIN CORRE CORRE !! nos hacia salir el corazón del pecho...
El 'ladrón y el policia' era solo un juego para el recreo, y por supuesto era mucho más divertido ser ladrón que policía...
el grito 'GUERRA' !!solo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...
Los helados y la leche con galletas constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales..
Quitarle las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida....
Todos te admiraban si lograbas cruzar la cuerda mientras saltabas...
Era un gran tesoro si encontrabas trozos de yeso en los cubos de basura y poder dibujar en el suelo y jugar stop...
Sentarnos frente al televisor... a las 5 en punto con los ojos desencajados y ver 'plaza sesamo', el chavo del ocho o superman...
Todas estas simples cosas... nos hacían felices, no necesitábamos nada más....un balón, una cuerda y dos amigos con los que pasarlo bien durante todo el día...
SI PUEDES RECORDAR
Y HE CONSEGUIDO QUE SONRIAS, ENTONCES SIGNIFICA
QUE HAS TENIDO UNA INFANCIA FELIZ...
Y QUE TODAVÍA TE QUEDA DENTRO ALGO DEL NIÑO QUE ERAS
NO HACE TANTO TIEMPO...
NUNCA PERDAMOS AL NIÑO Q LLEVAMOS DENTRO PORQUE DA SENTIDO A NUESTRA
VIDA!.
Y EL ÚLTIMO EN LEERLO... ¡¡
lunes, 28 de abril de 2008
Dios y el Mono .... ishhhhh :O
el fin de semana comprobé que dios no existe
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:03 a.m.]:
jejeje
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:03 a.m.]:
es fácil
Fabian Andres Riaño Constain [11:03 a.m.]:
USH..... SABE LO QUE ACABA DE DECIR.... MARICAAAA.....
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:04 a.m.]:
jjajajaja
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:04 a.m.]:
pille
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:04 a.m.]:
primeor que todo partimos de la base de que dios existe
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:05 a.m.]:
entonces ud habla con el, le dice....te exijo comprobar que existes
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:05 a.m.]:
a lo que el responde: me niego a comprobar mi existencia, ya que sin fé, no hay Dios
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:06 a.m.]:
por lo que ud le replica: Tu al saber que existes, y tener certeza de que eres, no tienes fe en tu existencia. A lo que dios llega a una contradiccion, y se desvanece en una nube de lógica
Mario Felipe Monsalve Bonilla [11:07 a.m.]:
jejeje....
viernes, 25 de abril de 2008
Por "Q"
Wear Sunscreen
Creo que me aleje del tema principal que pena si perdí lectores en este punto, el caso es que cuando escuche esta canción jamas pensé que fuera a ser tan impactante, desde que la escuche hace mas de 2 meses no he dejado de escucharla así sea una vez por semana, tengo que escucharla y sentarme a pensar por lo menos una hora después para aprender mas sobre la vida, me parece que su letra es algo que llega al cerebro, es un conjunto de frases que te hacen pensar mucho sobre la vida y tu comportamiento. Así que no siendo mas quiero dejarlos con esto, que la disfruten y si leen esto alguna vez, dejen un comentario.
La letra:
Ladies and gentlemen of the class of '97:
Wear sunscreen.
If I could offer you only one tip for the future, sunscreen would be it. The long-term benefits of sunscreen have been proved by scientists, whereas the rest of my advice has no basis more reliable than my own meandering experience. I will dispense this advice now.
Enjoy the power and beauty of your youth. Oh, never mind. You will not understand the power and beauty of your youth until they've faded. But trust me, in 20 years, you'll look back at photos of yourself and recall in a way you can't grasp now how much possibility lay before you and how fabulous you really looked. You are not as fat as you imagine.
Don't worry about the future. Or worry, but know that worrying is as effective as trying to solve an algebra equation by chewing bubble gum. The real troubles in your life are apt to be things that never crossed your worried mind, the kind that blindside you at 4 p.m. on some idle Tuesday.
Do one thing every day that scares you.
Sing.
Don't be reckless with other people's hearts. Don't put up with people who are reckless with yours.
Floss.
Don't waste your time on jealousy. Sometimes you're ahead, sometimes you're behind. The race is long and, in the end, it's only with yourself.
Remember compliments you receive. Forget the insults. If you succeed in doing this, tell me how.
Keep your old love letters. Throw away your old bank statements.
Stretch.
Don't feel guilty if you don't know what you want to do with your life. The most interesting people I know didn't know at 22 what they wanted to do with their lives. Some of the most interesting 40-year-olds I know still don't.
Get plenty of calcium. Be kind to your knees. You'll miss them when they're gone.
Maybe you'll marry, maybe you won't. Maybe you'll have children, maybe you won't. Maybe you'll divorce at 40, maybe you'll dance the funky chicken on your 75th wedding anniversary. Whatever you do, don't congratulate yourself too much, or berate yourself either. Your choices are half chance. So are everybody else's.
Enjoy your body. Use it every way you can. Don't be afraid of it or of what other people think of it. It's the greatest instrument you'll ever own.
Dance, even if you have nowhere to do it but your living room.
Read the directions, even if you don't follow them.
Do not read beauty magazines. They will only make you feel ugly.
Get to know your parents. You never know when they'll be gone for good. Be nice to your siblings. They're your best link to your past and the people most likely to stick with you in the future.
Understand that friends come and go, but with a precious few you should hold on. Work hard to bridge the gaps in geography and lifestyle, because the older you get, the more you need the people who knew you when you were young.
Live in New York City once, but leave before it makes you hard. Live in Northern California once, but leave before it makes you soft. Travel.
Accept certain inalienable truths: Prices will rise. Politicians will philander. You, too, will get old. And when you do, you'll fantasize that when you were young, prices were reasonable, politicians were noble and children respected their elders.
Respect your elders.
Don't expect anyone else to support you. Maybe you have a trust fund. Maybe you'll have a wealthy spouse. But you never know when either one might run out.
Don't mess too much with your hair or by the time you're 40 it will look 85.
Be careful whose advice you buy, but be patient with those who supply it. Advice is a form of nostalgia. Dispensing it is a way of fishing the past from the disposal, wiping it off, painting over the ugly parts and recycling it for more than it's worth.